TEATRO
por Santiago Tercic
Odisea corporal de un actor y los sentimientos
Sintiendo “Exnihilo”
“El mejor modo de esperar es ir al encuentro”
Y a eso fuimos el sábado 17 de septiembre al El Recinto, donde Fabio Kechichian realizó una “odisea corporal”. Con textos de poesías de Mario Tejo y un trabajo basado en la expresión con el cuerpo y las imágenes visuales, Fabio nos presentó “Exnihilo”. En ella pudimos ver a un solo ente que con solo una “soga” recreó imágenes claras.
Quizás una pelea constante con algo que se odia y a su vez se desea, partiendo de un personaje rígido y cerebral (el profesor) que nos inunda de palabras para explicar algo probablemente sin importancia. El escape a través de una “soga”, huyendo quizás al juego o al corazón o a los sentimientos. Esta “soga”, segundo actor encubierto, cobra vida de las manos del actor para llevarlo a sus miedos, sus deseos, a la vida menos estipulada sin formulas y estudios.
“Exnihilo” nos mostró que se puede viajar en un mundo mágico dentro de un personaje, vibrando cada espectador sus sensaciones, y viviendo junto a él un paseo por las emociones ancladas en el corazón. Sentirse encerrado en un pozo profundo, la desesperación, y la liberación… emociones que nacen de cada uno. “Exnihilo” brinda quizás, para quien se abre a eso, un canal para palpar sentimientos y dejar brotar de cada uno los suyos, su interpretación, lo que cada uno imagine.
La concurrencia fue escasa, generando un ambiente cálido e intimo. Fabio realizó un trabajo estupendo, cautivando al público durante toda la obra. Demostró un excelente manejo del cuerpo y una capacidad evidente de comunicar sentimientos.
“La vida es una pasaje de ida solamente”